¿Qué es la felicidad? ¿Cómo es posible encontrarla?
Cuando escuchamos la palabra felicidad es muy común que imágenes de personas sonriendo vengan a nuestra mente.
La felicidad también es relacionada con una pareja de enamorados, una familia, y hasta una sola persona que disfruta de la vida.
Pero… todas esas imágenes son diferentes en naturaleza, así que, ¿Cuál es la buena? ¿Cuál si dibuja la verdadera felicidad?
Digo, al menos así podemos tener certeza de que buscar para llegar al lugar correcto y experimentar la verdadera felicidad, ¿No?
Aquí está lo que nadie dice. La felicidad no es como la pintan.
Y es que cada quien tiene su versión, y es nuestro trabajo identificar, discernir, y entender con claridad 8K lo que la felicidad significa para nosotros.
¡Que chafa! ¿Cierto?
¿O sea que no solo tengo que encontrar mi felicidad, sino que además primero tengo que definirla?
Exacto. Y mientras para algunos puede ser una desilusión, la realidad es que no hay forma de que sea de otro modo.
Porque cada quien tenemos una forma de ver la vida, y así como en la comida o la ropa, cada quien tenemos gustos diferentes.
Por lo tanto, nuestra felicidad también es diferente.
Ok, entonces ¿Cómo defino mi felicidad?
Aquí hay un mundo de opiniones que puedes encontrar en cientos o miles de libros. Pero quiero compartirte una versión que no solo me parece fácil de entender sino que también es funcional.
Aquello que se siente verdadero para ti y que además le da un significado a tu vida, es tu felicidad.
Esto del significado tiene que ser muy personal. El significado tiene que ser para ti, y no venir de lo que otros te digan.
Por ejemplo, es muy común que en ciertos empleos a la gente se les diga que su trabajo significa algo porque hace la diferencia para los clientes de ese negocio.
Pareciera entonces que la felicidad en este caso pudiera estar en el trabajo, pero… si para ti no significa algo, no importa si eres una talentosa cirujana que salva vidas, tu felicidad no está en tu trabajo.
Por el contrario, si tu trabajo es fabricar escobas y sientes que cada pieza que haces tiene una historia única, por el empeño que pones en ello, entonces es probable que algo de tu felicidad esté ahí.
Pero es importante decir que la felicidad no es una sola cosa, sino que es como una pintura que se forma de los diferentes trazos y colores que hay en ella.
Así que no restrinjas tu felicidad a algo único porque la felicidad no es así.
Ahora sí ¿Cómo encuentro mi felicidad?
La buena noticia es que una vez que defines tu felicidad, ya la has encontrado.
Pero la felicidad no es cosa de una noche o una sola vez. La felicidad se hace día con día. Es decir, la felicidad se construye.
Construir tu felicidad es como el amanecer y el atardecer. Es una rutina. Es algo de todos los días, y se construye, se alimenta y se experimenta al mismo tiempo.
La felicidad no es un destino, o un punto al cual llegas, tampoco es algo que obtienes; sino que es un proceso. Y la felicidad no es algo que se pueda entender con la mente, sino solo algo que se puede sentir con el alma y experimentar en el cuerpo.
Y aqui quiero hacer énfasis, porque mucha gente busca entender la felicidad, pero quieren entenderla desde su mente, desde un proceso lógico y razonado, y eso no funciona.
Principalmente buscan hacer eso porque se preguntan: —¿Qué es lo que hace a la otra persona tan feliz? ¿Y por qué yo no puedo tener esa felicidad si hago o tengo prácticamente lo mismo?
Pero es que aunque hagas y tengas lo mismo, si tu alma no está alineada con eso, nunca podrás ser feliz.
Por eso el clásico ejemplo de padres que con esfuerzo construyen un negocio y cuando lo quieren heredar y hacer que sus hijos continúen su legado, simplemente no funciona.
No se trata de que el legado no sea bueno, se trata de que la otra persona tiene algo diferente en su corazón, en su alma.
Y por eso es que la felicidad parece ser algo tan escurridizo, porque buscamos entenderla, razonarla, empacarla y hasta patentarla para venderla como comida rápida.
Hoy en día y por todos lados nos ofrecen esa caja de la felicidad, y dentro viene lo que sea que pueda parecer felicidad: un automóvil, una pareja, unas vacaciones, una familia, un refresco.
Nada de lo anterior es bueno o malo, pero tampoco es la definición de felicidad para todas las personas.
Pero si no tienes claro en dónde está tu corazón y aquello que de verdad te hace feliz, vas a seguir comprando todas esas cajas de la felicidad para descubrir que en realidad se sienten vacías, aun si una de ellas trae un Ferrari.
Construye tu felicidad
El secreto en todo esto, siento yo, es que la felicidad es algo que no se entiende con la mente, y tampoco es algo que sucede una sola vez.
La felicidad se construye día a día, y en el acto de construir también hay felicidad.
Y este es probablemente otro de los hechos peor entendidos respecto a la felicidad. Que mientras se construye también se experimenta.
A lo largo del todo el texto he estado evitando de manera intencional comparar a la felicidad con la construcción de una casa, porque ya he dicho que la felicidad no es algo.
Pero la construcción de una casa (y no la casa) es un buen ejemplo para ilustrar muchos aspectos de la felicidad.
Así como una casa necesita buenos cimientos, la felicidad tiene que estar profundamente arraigada y sostenida en algo que la soporte, que le de estabilidad, y eso es tu alma, tu corazón.
La frase “Busca en tu corazón” de pronto tiene más significado.
El proceso de construir sobre aquello que para ti significa algo, es decir, lo que hay en tu corazón, es como ese día a día en el que vas dando forma a tu felicidad.
Al final, la casa nunca esta terminada, no del todo, porque aunque los techos y las paredes lo estén, siempre hay limpiezas, mejoras, cambios de color aqui y allá.
La construcción de la casa siempre es un proceso, y aunque no sea tan significativo como al principio donde pusiste los cimientos o las paredes, el cambio de color sigue siendo parte del proceso de construcción.
Y es en ese proceso que cada vez creamos una nueva versión de nuestra felicidad. Así es como funciona.
Asi que, ya para cerrar, recapitulemos.
- La felicidad se siente con el alma y se experimenta con el cuerpo, pero no se puede entender ni razonar con la mente.
- De hecho, mientras más intentes entender la felicidad con tu mente, mas lejos estarás de sentirla y experimentarla.
- Es necesario definir tu felicidad para encontrarla, y está ahí, justo en donde está tu corazón.
- La felicidad es un proceso, es algo que construyes día con día, y hay felicidad incluso en el proceso de construcción.
- El proceso de construcción nunca termina, todos los pequeños cambios y ajustes son parte del proceso.
Son parte de estar… en el camino.