Vives pensando en el Fin

Debe haber una mejor manera que vivir pensando en el fin.

Debe haber algo en esta vida, y también debe haber la forma de encontrar ese algo que nos haga querer más estar en esta vida.

La gran mayoría de personas viven pensando en el fin de semana, esperanzados en que llegue.

¿Y para qué? ¿Para descansar? ¿Para divertirse? ¿Para vivir?

¿Por qué no podemos descansar, divertirnos y vivir el Lunes? ¿Por qué tenemos que esperar?

Y el problema con eso es que vivimos solamente 2 de cada 7 días. Los otros parecen ser puro trámite.

¿Y qué vida es esa? ¿Y qué es esa vida?

Pero hay algo aún más complejo que no se dice pero es una implicación directa de vivir pensando en el fin.

Y es que vivimos pensando en el futuro, y eso produce ansiedad crónica, porque es algo de día a día.

Esperamos que llegue el futuro porque creemos que trae consigo felicidad, bienestar, paz, vida.

Pero todo eso se consigue en el aqui y el ahora.

Y mientras esperamos no vivimos, y por lo tanto estamos muriendo poco a poco, en lugar de vivir cada día.

Vivir pensando en el fin, tiene otra implicación más significativa aún. Y es que vivimos pensando en el fin de nuestra vida.

Y en esto la responsabilidad no es toda nuestra, porque el sistema, nuestra forma de vivir, nos lleva y nos invita a hacerlo.

Mucho en nuestra sociedad nos invita a prepararnos para cuando ya no estemos, a contratar servicios funerarios y seguros.

A establecer testamentos y dejar en orden nuestros asuntos.

Pero no hay una sola cosa en el sistema que te invite a vivir aqui y ahora. A experimentar la gracia y el placer del momento presente.

Todo es mañana, todo es cuando haya tiempo, todo es después.

Y mientras tanto, la vida pasa y el tiempo se nos vá. Llegamos a una edad en la que nos damos cuenta de lo que está pasando en realidad.

Pero… aunque no sea tarde, es una lástima descubrir todo lo que dejamos pasar.

Todo lo que no supimos aprovechar y todo lo que creímos que algún día iba a suceder.

A todo aquello a lo que le pusimos un pero porque “no era el momento”, cuando el momento siempre es ahora.

Deja de vivir pensando en el fin

¿Y cuál es la importancia o relevancia de dejar de vivir así?

La primera es la ansiedad. Quienes padecen ataques de ansiedad son testimonios vivos de lo terrible que pueden ser.

Así que ya con solo evitar eso deberíamos tener un gran incentivo.

También es importante no trasladar nuestra vida al pasado. Vivir en el pasado tampoco es vivir.

¡No!

Lo que hay que hacer aqui es comenzar a vivir en el aqui y el ahora. Comenzar a disfrutar el presente.

Agradecer que hoy es Martes, y que no tenemos que esperar al fin de semana para vivir. Sino que podemos vivir cada día.

Tal vez el fin de semana es cuando tenemos más tiempo para decidir qué hacer, o para dedicar más tiempo a esas cosas.

Pero todos los días podemos hacer cosas que nos agraden y que nos ayuden a construir nuestra felicidad.

Todos los días son acerca de nuestras vidas. Esta es nuestra vida, es nuestro tiempo. No es necesario esperar a nada para vivir.

Al contrario, cuando la vida se vive a cada minuto, las razones para sonreir abundan.

Vive aqui y ahora

La primera vez que intenté esto me di cuenta de muchas cosas. Para empezar, hay una lucidez enorme en la mente.

Cuando te posicionas en el momento presente, todo es mas claro.

Para vivir aqui y ahora lo primero que hay que hacer es poner atención a lo que está pasando.

Deja de pensar en lo que vas a hacer en el futuro, incluso si el futuro es dentro de 2 minutos.

Pon atención aqui y ahora a lo que tienes frente a ti.

Date el permiso de observar y disfrutar lo que percibes con cada uno de tus sentidos, porque así empieza la verdadera vida.

Y si tu presente no ofrece un panorama agradable, entonces con mucha más razón debes poner atención.

Porque para salir de eso necesitarás toda la información posible.

No rechaces tu presente. No resistas la realidad, porque aquello que rechazas y niegas no desaparece, solo le das mas fuerza en tu vida.

Pero aquello a lo que ves directamente a los ojos, desaparece.

Me tomó mucho tiempo entender eso, pero es verdad. “Ver a los ojos” se refiere a tener el valor de reconocer y aceptar lo que es, así como es.

Cuando rechazamos algo, a veces es inconscientemente, pero siempre es por miedo.

Niegas que la realidad sea como es porque en realidad es muy fea, y verla como tal es un reto enorme. Por eso la rechazas.

Pero al no ver la realidad como es, pierdes la oportunidad de cambiarla, y te vuelves impotente ante ella.

La realidad se vuelve cada vez más atrapante y domina tu experiencia de vida.

Pero basta una mirada con intenciones de aceptación para poder hacer algo al respecto.

  • ¿Tienes sobrepeso? —No evites mirar tu cuerpo.
  • ¿Estás sola en la vida? —Buscar excusas para salir con alguien cada día no lo resolverá.
  • ¿No tienes dinero? —No lo conseguirás fingiendo o aparentando.

La vida es como es, y aceptarla es el camino.

Te voy a decir un secretito

Probablemente no me vas a creer pero… no importa. Tu eliges y tu decides como vivir.

La realidad es que tú eres ese Dios del que tanto se habla, esa Diosa de la que tanto se espera.

Si acaso existe algo como ese ser que nos pintan todas y cada una de las mitologías, esta encarnado en ti, solo que tú no lo ves.

Pero no hace falta ni caminar sobre el agua ni convertir el agua en vino para la divinidad.

La divinidad se encuentra sin necesidades. Ni siquiera necesita demostrar que es divina.

Tú eres tu salvación y tu perdición. Tú eliges el juego, estableces las reglas, decides el tablero y marcas el tiempo.

Tienes todo el poder necesario para hacer eso en tu vida, pero no lo haces porque no crees que seas capaz de hacerlo.

Y al no creerte capaz, dado que tienes el poder, tu creencia te establece, te define y te condena.

Pero cuando elijas diferente, cuando dejes de pensar que eres un ser que solo vive en el futuro y tomes posesión de tu vida aqui y ahora…

Cuando hagas eso vas a poder cambiar tu vida.

Y la buena noticia es que no tienes que esperar ni un segundo para ello.

Para comprender que nunca ha hecho falta nada, que todo está aqui y ahora, siempre, a tu lado… en el camino.

   

¿Te gustó este Post?

Suscríbete a mi Newsletter para recibir este contenido exclusivo directamente en tu correo.

Deja un comentario